Santo Domingo.— La economía dominicana mantiene el ritmo de crecimiento durante 2026, pero llega al último trimestre del año con varios frentes abiertos: la inflación continúa por encima del centro de la meta, el Banco Central elevó nuevamente su tasa de política monetaria y el escenario internacional mantiene riesgos sobre los precios, especialmente por el comportamiento del petróleo.
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento acumulado de 4.5 % entre enero y agosto, mientras que solo en agosto la actividad económica aumentó 3.8 % interanual, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Banco Central de la República Dominicana.
El resultado confirma que la economía conserva capacidad de expansión, aunque el comportamiento de los diferentes sectores muestra que el crecimiento no avanza al mismo ritmo en todas las actividades.
Construcción y servicios impulsan la actividad
Entre los sectores que registraron mayores aumentos durante agosto se encuentran la construcción, con un crecimiento de 7.9 %, y los servicios financieros, con 9.4 %. También crecieron la manufactura de zonas francas y la manufactura local.
Con estos resultados, el Banco Central mantiene su proyección de que la economía dominicana podría cerrar 2026 con un crecimiento cercano al 4.5 %.
Pero mientras la producción aumenta, otro indicador mantiene la atención de las autoridades: los precios.
Inflación supera el centro de la meta
La inflación interanual se situó en 5.13 % en agosto, mientras que la inflación subyacente alcanzó 4.76 %.
Aunque la inflación general permanece dentro del rango establecido por el Banco Central de 4 % ± 1 %, se encuentra por encima del centro de la meta.
La situación llevó al organismo emisor a incrementar en septiembre su tasa de política monetaria de 5.25 % a 5.50 % anual.
El Banco Central señaló entre los riesgos que han incidido en su decisión el aumento de los precios internacionales del petróleo, las alteraciones en el transporte internacional y otros factores externos que podrían generar nuevas presiones sobre los precios internos.
El empleo crece, pero la informalidad sigue siendo elevada
El mercado laboral también presenta señales de expansión.
Durante el segundo trimestre de 2026 se registraron 5.27 millones de personas ocupadas, unas 147,456 más que en igual período de 2025.
La tasa de desocupación abierta fue de 5.3 %.
Sin embargo, el dato también deja expuesto uno de los principales desafíos estructurales del mercado laboral dominicano: 53.8 % de los ocupados se encontraba en la informalidad.
De los nuevos puestos creados en el período, 74,794 fueron empleos formales y 72,663 informales, según las cifras oficiales.
Más remesas y reservas fortalecen el frente externo
La economía también cuenta con importantes fuentes de entrada de divisas.
Entre enero y agosto, las remesas recibidas alcanzaron US$8,432.7 millones, un incremento de unos US$511.7 millones respecto al mismo período anterior.
Las reservas internacionales, por su parte, rondaban los US$15,400 millones al cierre de agosto, equivalentes a aproximadamente cinco meses de importaciones.
El Banco Central también reportó una apreciación acumulada del peso dominicano cercana al 6 % al cierre de septiembre.
El crédito enfrenta el nuevo escenario de tasas
El aumento de la tasa de política monetaria introduce otro elemento en la ecuación económica.
Aunque el crédito privado en moneda nacional crecía alrededor de 7.5 % interanual al cierre de agosto, unas condiciones monetarias más restrictivas pueden modificar el costo del financiamiento para empresas y consumidores.
Esto coloca al Banco Central ante el desafío de mantener el equilibrio entre dos objetivos: evitar que las presiones inflacionarias se vuelvan persistentes y, al mismo tiempo, preservar las condiciones necesarias para que la actividad económica continúe creciendo.

